¿HAY QUE DILUIR LA PINTURA?

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¿HAY QUE DILUIR LA PINTURA?

Es una pregunta muy recurrente y verdaderamente importante. La calidad y acabado del trabajo de pintura depende en grandísima parte de una correcta dilución de la pintura.

Hay que diluir prácticamente la totalidad de las pinturas comerciales. Diluirla correctamente mejorará el trabajo de pintura haciéndolo más fácil, cubriente y resistente. Las pinturas muy espesas dejan sobrecapas con textura que marcan las superficies. Las muy diluidas no cubrirán adecuadamente y además serán menos resistentes.

Cuando abrimos un bote de pintura (del tipo que sea) o barniz, pese a que la etiqueta indique claramente “Listo al uso” debemos asegurarnos de que tiene la densidad adecuada por nosotros mismos.

Puede parecer algo complejo, pero a lo largo del post te dejaré una serie de recomendaciones y consejos para que veas lo sencillo que es.

Algo tan sencillo como sumergir la brocha en el cubo y ver cómo gotea la pintura nos bastará para determinar si la pintura se encuentra bien diluida o no.

CUANTO DILUIR LA PINTURA Y CON QUÉ

Una cosa que hemos de tener clara es que no todas las pinturas se diluyen con el mismo disolvente. Depende de su composición. Será apropiado agregarle agua a una pintura acrílica pero estropeará un esmalte sintético con base aceite.

Un pequeño apunte: A partir de ahora cuando hablemos de “Disolventes” lo haremos incluyendo al agua o cualquier líquido capaz de diluir una pintura. No nos estaremos refiriendo a disolventes sintéticos únicamente a no ser que así se indique.

En esta tabla tienes un pequeño resumen del disolvente más adecuado según el tipo de pintura y la proporción adecuada para usos corrientes:

TIPO DE PINTURACON QUE SE DILUYEPROPORCIÓN DE DILUYENTE
PINTURA PLÁSTICA (VINÍLICA O ACRÍLICA)AGUAdel 10% al 25%
REVESTIMIENTOS DE EXTERIORAGUAcomo máximo un 10%
PINTURA A LA TIZAAGUAdel 10% al 25%
ESMALTES SINTÉTICOSDISOLVENTE O AGUARRÁSdel 10% al 15%
BARNICESAGUARRÁScomo máximo un 15%
LASURESNO APLICAno se diluyen
Tabla con los distintos tipos de pintura más comunes, su disolvente adecuado y el porcentaje máximo de diluyente a incorporar.

En ningún caso añadiremos aguarrás o disolvente a una pintura en base agua ni viceversa. Para distinguirlas, tengamos en cuena que normalmente las pinturas al agua suelen tener un nivel de emisión de olores bajo, y las pinturas sintéticas olores fuertes y penetrantes.

Si no estamos totalmente seguros de la formulación de la pintura que queremos diluir, haremos una pequeña prueba con un par de gotas de pintura. Si se diluyen en el agua, podremos agregar agua tranquilamente.

Sin embargo si vemos que tiene un comportamiento parecido al del aceite sobre el agua, podremos estar seguros que tendremos que utilizar un disolvente químico.

Vamos a pasar a comentar algunas particularidades de tres tipos que se diluyen con distintos disolventes.

CUANTO DILUIR LA PINTURA ACRÍLICA O PLÁSTICA

Sucede sobretodo en las pinturas para pared que cuando abrimos el bote encontramos una pasta espesa nada fluida que no es recomendable aplicar directamente a la pared.

¿Y por qué se venden tan espesas?

Es un problema de crecimiento y proliferación de microorganismos, como os apuntamos en el artículo ¿Por qué la pintura huele mal?. La composición de la pintura contiene cierta cantidad de agua conformando una emulsión con el polímero acrílico que la compone.

Si se les añadiese todo el agua que requieren para hacer el trabajo de pintura, las probabilidades de que las bacterias proliferasen en su interior aumentaría significativamente.

Una vez dicho esto… ¿Cuánto es adecuado diluir la pintura?

Lo ideal es que aprendamos a distinguir por nosotros mismos si la pintura está correctamente diluida o necesita más agua.

Muchos fabricantes venden sus pinturas como “listas al uso” o recomiendan añadir una cierta cantidad de agua en proporción y listo. Y no está mal… salvo algunas veces. Por ponerte un ejemplo, las pinturas “de una capa” se venden como listas al uso. Y sin embargo son horriblemente espesas tratando de cumplir su cometido de lograr la máxima cubrición.

Conseguiríamos un mejor resultado diluyendo la pintura y dando dos manos. Os lo garantizo.

La proporción correcta suele oscilar entre el 10% y el 25% de agua. Podemos partir desde la cantidad mínima e ir removiendo a conciencia el cubo hasta formar una mezcla homogénea.

Luego no tenemos más que sumergir un rodillo o pincel y ver cómo de fluida ha quedado.

¿Hay que diluir la pintura?

Tenemos que lograr una consistencia lo más parecida posible a lo que vemos a la izquierda.

La pintura ha de fluir con una consistencia ligeramente más densa a del aceite.

Como puedes ver, la pintura no “salpica” al caer sobre el cubo. Ese es el punto ideal

Algo más líquido que eso (como leche) manchará muchísimo mientras pintamos, apenas cubrirá y volverá muy frágil la capa de pintura.

Si la pintura no fluye como en la imagen y está más espesa (como yoghurt líquido o miel), marcaremos la pared al pintar y gastaremos mucha más pintura.

Por supuesto es mejor ir de menos a más. Siempre podremos agregar algo más de agua a una pintura espesa. Pero no podremos hacer nada si nos pasamos con el agua. No hay forma de corregir una pintura demasiado líquida (a no ser que añadamos más pintura espesa).

Os dejo tres imágenes comparando cómo se vería la pintura goteando sobre una superficie. Es un truco muy sencillo y útil. La gota de pintura no tiene que quedar aglutinada ni tener demasiada “altura”. Si vemos que se desparrama ligeramente (como en la imagen central) la tenemos lista para trabajar.

Por el contrario si la gota de pintura se desparrama por la superficie nos hemos pasado añadiendo agua. Solo podemos corregirlo mezclándola con pintura más espesa.

pintura plástica poco diluida
Pintura plástica demasiado espesa
Pintura plástica bien diluida
pintura plástica muy diluida
Pintura plástica diluida en exceso

Por otro lado, muchas veces cuando queremos que una pintura cubra con más facilidad tendemos a utilizar una pintura más espesa de lo habitual. Sin embargo es un error, la pintura diluida como la foto central cubre perfectamente.

El poder de cubrición también viene determinado por la herramienta que utilicemos.

Las fibras del rodillo se pegan y despegan de la pared mientras pintamos creando zonas donde se acumula la pintura y otras donde la capa es muy delgada. No importa cómo de espesa esté la pintura.

Casi con total seguridad necesitaremos aplicar una segunda mano para igualar todas las imperfecciones. Habremos gastado más pintura, habremos texturizado la pared con las marcas que deja el rodillo y necesitaremos una segunda capa igualmente.

También es un error pensar que si diluimos la pintura más, conseguiremos aumentar su rendimiento. Lo que conseguiremos es una capa de pintura muy poco cubriente y además ese agua extra desequilibra la mezcla volviéndola menos cohesiva.

Tendremos que dar más manos, el rodillo salpicará por todas partes mientras pintamos y gastaremos más pintura de la que habríamos necesitado si estuviese bien diluida.

COMO DILUIR PARA PINTAR A PISTOLA

Por norma general, siempre que vayamos a pintar utilizando una pistola necesitaremos una pintura más fluida de lo normal. La pintura tiene que ser arrastrada por la corriente de aire y atomizada antes de llegar a la pared. Si no diluimos la pintura adecuadamente no fluirá a través de la boquilla y si lo hace, será a borbotones.

Habitualmente las pistolas comerciales suelen incluir un pequeño embudo llamado “viscosímetro”. Se utiliza para medir el tiempo que la pintura tarda en fluir a través de la boquilla.

Un dispositivo tan sencillo como infalible.

Utilizar la pintura con la misma dilución siempre, nos dará resultados más uniformes.

Viscosímetro

Según el tipo de pistola y el diámetro de la boquilla de salida necesitaremos diluir más o menos. Normalmente se suele indicar en las instrucciones de uso.

En caso de que no sepamos el punto ideal o no venga indicado, podemos hacer pequeñas pruebas. Diluimos una cantidad mínima de pintura y apuntamos el tiempo que tarda en pasar por el viscosímetro. Luego probamos la mezcla en la pistola y agregamos más disolvente si procede repitiendo el proceso hasta que quede demasiado diluida.

Cuando encontremos la mezcla idónea ya tendremos una referencia con el viscosímetro por si necesitamos diluir más pintura.

Si queremos lanzarnos de cabeza y sin red y diluir a ojo, os recomiendo que consigáis una textura no tan líquida como la leche. Algo entre la densidad del aceite y la de la leche seguramente será proyectada sin dificultad por cualquier pistola.

Normalmente rondará una proporción cercana al 60% de pintura y un 40% de disolvente. En algunos casos para boquillas muy estrechas (de menos de 1mm) podemos llegar a necesitar una mezcla en torno al 50/50%.

Tanto de alta presión y alto flujo, como de baja presión y alto flujo.

Siempre es recomendable hacer alguna prueba en una zona no visible o en alguna otra superficie. ¡Pero ojo! Tendremos que probar sobre un material similar.

Si por ejemplo probamos sobre cartón de embalar, aunque la pintura esté demasiado líquida, el cartón puede absorber el disolvente antes de que empiece a resbalar la pintura.

Y por supuesto… si vamos a pintar una zona que se encuentra en vertical, haremos las pruebas sobre una superficie vertical también. Cuando pintamos en horizontal sobre un plano, aunque tengamos una pintura muy diluida o proyectemos pintura en exceso, no goteará.

Por lo que nos podemos encontrar con que la pintura no estaba mal para pintar un plano y sin embargo es demasiado líquida para soportarse sobre una superficie vertical.

CON QUÉ DILUIR LOS ESMALTES SINTÉTICOS

Los esmaltes sintéticos son utilizados en gran cantidad de ocasiones sin diluir nada en absoluto. No os lo recomiendo.

La aplicación óptima y la “auto-nivelación” de este tipo de pinturas es mayor cuando es más fluida. Simplemente añadiremos una pequeña cantidad de disolvente para “aligerar” ligeramente la mezcla.

En cuanto a la elección sobre disolvente o aguarrás, os recomiendo éste último.

Sobre todo en trabajos en los que tengáis que dar más de una mano. El disolvente es muy agresivo con las pinturas que no han curado por un tiempo. No basta con esperar el tiempo de repintado recomendado. Si aplicamos una segunda mano con pintura a la que hemos añadido disolvente, la primera capa puede arrugarse y desprenderse.

El aguarrás diluirá el esmalte perfectamente y será mucho más benigno con las capas anteriores.

Para utilizarlo a pistola, lo recomendable es utilizar el viscosímetro como vimos anteriormente. De todas formas, será necesario añadirle en torno al 30% – 40% de disolvente para lograr un flujo constante y bien atomizado.

CON QUÉ DILUIR EL BARNIZ

Para diluir el barniz os recomiendo que no utilicéis disolvente. Sobre todo para barnizar superficies ya barnizadas previamente. Los disolventes son compuestos químicos muy agresivos con las resinas que forman los barnices.

En ciertas circunstancias puede atacar a la capa anterior de barniz desprendiéndola y estropeando el resultado.

En su lugar es mucho mejor utilizar Aguarrás (conocido como esencia de trementina). Es un producido mediante la destilación de resinas naturales. No ataca a las capas anteriores de barniz ni pintura y diluirá perfectamente el barniz que estemos utilizando.

Los barnices por norma general vienen de fábrica con una consistencia muy adecuada para su aplicación directa. Sin embargo si nos enfrentamos a piezas de madera con muchos relieves o bien demasiado resecas puede ser buena idea añadir aguarrás. Aunque no sobrepasaremos un 15% de la mezcla para garantizar que se preservan todas su cualidades protectoras.

Para aplicar el barniz a pistola, os remito al apartado de más arriba.

CONCLUSIONES

Como hemos insistido “cienes y cienes” de veces desde este blog, el paso de diluir la pintura adecuadamente es el más fundamental en cualquier trabajo de pintura.

Incluso con las mejores herramientas y las mejores pinturas conseguiremos un resultado mediocre si la pintura no está correctamente diluida.

Por otro lado, cualquier atajo como diluir demasiado la pintura para que rinda más, o no diluirla en absoluto para lograr cubrir mejor tienen sus consecuencias.

Hazte con una buena pintura de gama media, un rodillo profesional (son muy baratos) y si diluyes la pintura al punto justo, tendrás casi garantizado un resultado excelente.

¡Gracias por haber llegado hasta aquí!

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