PORQUE LA PINTURA SE CUARTEA

pintura cuarteada

PORQUE SE CUARTEA LA PINTURA

Éste es casi con total seguridad uno de los problemas más desconcertantes y frustrantes de cualquier trabajo de pintura. La pintura se cuartea sin remedio, pero… ¿Por qué?

La pintura se cuartea cuando la capa más reciente es menos flexible que la anterior, son incompatibles o al pintar el aire seca la pintura demasiado rápido. Otras razones incluyen la pintura aplicada sobre soportes grasientos o polvorientos, demasiadas capas de pintura o un repintado sin esperar el tiempo necesario.

Si has llegado hasta este artículo estarás buscando qué hacer ahora cuando la pintura ya se ha cuarteado. Al final del artículo proponemos la solución al problema. Pero es importante saber por qué esta sucediendo. Si entendemos las causas podemos solucionarlo por nosotros mismos.

Y lo que es más importante, evitaremos que vuelva a suceder en el futuro.

porque la pintura se cuartea
Pintura cuarteada, el ejemplo perfecto

Puedes consultar nuestro artículo dedicado a las pompas o ampollas que se forman al pintar. Suelen dar lugar a pequeñas grietas, pero se tratan de forma completamente distinta.

CAPAS DE PINTURA INCOMPATIBLES

A veces el problema tiene que ver con el tipo de pintura que utilizamos. Si la superficie ya estaba pintada anteriormente hemos de ser cuidadosos con nuestra elección.

Las pinturas más flexibles (como el látex, vinílica o acrílica) son capaces de soportar múltiples ciclos de dilatación-contracción por la variación de temperaturas. Si encima de una de estas pinturas aplicamos otra que sea menos flexible con el tiempo saldrán grietas.

Dependiendo del material que estemos pintando el problema será más o menos acentuado.

Materiales como la madera o la piedra son menos sensibles a los cambios de temperatura que los metales. Pese a esto, todos aquellos que estén expuestos a la intemperie acusarán variaciones de temperatura mayores, facilitando que la pintura se cuartee.

Las pinturas menos flexibles como son los esmaltes (acrílicos o sintéticos) tienden a volverse más rígidos con el paso tiempo. La nueva capa de pintura será incapaz de soportar la tensión y terminará agrietándose para liberarla.

Por norma general, nunca deberíamos utilizar una pintura sintética (al disolvente) sobre una pintura plástica (al agua). A parte del problema mencionado, nos podemos encontrar con que los disolventes que componen las pinturas sintéticas ataquen a la pintura de abajo desprendiéndola y cuarteándola.

MAL AGARRE SOBRE EL SOPORTE

En general, cualquier tipo de pintura perderá flexibilidad con el paso del tiempo volviéndose más rígida. Si no conseguimos que realmente se integre con soporte, quedará “suelta” con lo que se agrietará debido al ciclo de contracción-dilatación que ya comentamos más arriba.

Un mal agarre puede deberse a que el soporte no estaba bien imprimado, o bien pintamos sobre una superficie grasienta o polvorienta. El resultado será el mismo. Una capa de pintura poco estable que será muy frágil.

La manera adecuada de pintar sobre cualquier superficie es tratarla previamente si nunca ha sido pintada. Si pintamos sobre una superficie ya pintada nos aseguraremos de que está perfectamente limpia de polvo y grasa antes de comenzar el trabajo.

pintura cuarteada sobre pared
Esta capa de pintura no está en absoluto integrada con el soporte

NO ESPERAR LO SUFICIENTE PARA EL REPINTADO

La pintura siempre pierde algo de volumen con el secado. Es debido a que los disolventes (como el agua o el disolvente) se evaporan al secar.

Si repintamos sobre una superficie que no ha terminado de secar, corremos el riesgo de que al secar la primera capa completamente se generen tensiones al menguar su volumen.

La capa exterior, por estar expuesta al aire secará primero volviéndose rígida y uniforme. Cuando las capas inferiores terminen de secar y se contraigan, se crearán pequeños volúmenes o crestas por acumulación.

Estas crestas estarán superpuestas entre si y desligadas del soporte, por lo que con el tiempo terminarán desprendiéndose. La humedad penetrará entre las grietas y terminará degradando toda la capa de pintura.

SECADO EXCESIVAMENTE RÁPIDO

Otro problema es que las corrientes de aire sequen demasiado rápido la capa más superficial de la pintura. No son pocas las webs (y profesionales) que recomiendan abrir puertas y ventanas mientras pintamos. Es altamente desaconsejable.

Usualmente apelan a que la ventilación ayudará a disipar los vapores tóxicos que emite la pintura al secarse, llamados “COV’s” (Componentes Orgánicos Volátiles). Si bien es cierto que en una alta acumulación pueden ser tóxicos, en un trabajo doméstico no son un problema.

¡OJO! Si estamos utilizando una pintura al disolvente, SIEMPRE lo haremos en lugares bien ventilados.

Podemos dejar una puerta o ventana abierta para disipar esos vapores tóxicos, pero tener fuertes corrientes de aire incidiendo sobre la pintura recién aplicada causará problemas.

Si la capa más externa de la pintura seca más rápido que el resto, se volverá rígida. Al terminar de secar la pintura y reducir su volumen “tirará” de la capa exterior generando múltiples grietas.

Éste problema también es frecuente cuando aplicamos capas de pintura demasiado generosas. Sobre todo si está excesivamente espesa.

Lo ideal es que la pintura seque de forma controlada, uniforme y progresiva. Aplicar aire (o peor aún aire caliente) puede hacer que seque demasiado rápido.

DEMASIADAS CAPAS DE PINTURA

Cuando encontramos múltiples capas de pintura en alguna superficie podemos tener un problema. Normalmente se habrán utilizado tipos de pintura muy distinta, volviendo el soporte inestable.

Es algo bastante común en fachadas con muchos años o en negocios que son repintados cada poco tiempo.

Si todas las capas de pintura son de un tipo similar posiblemente no tengamos demasiados problemas. Pero usualmente según la fecha en que fue pintado se habrá usado una pintura distinta.

multiples capas de pintura
Capa sobre capa, sobre capa, sobre capa… Problemas seguro

Hace unos años todo se pintaba con cal, luego vinieron las pinturas al temple, luego las plásticas, etc. Cada una con una porosidad, flexibilidad y resistencia distinta.

Es una suerte de lotería complicada. Podemos hacer pequeñas pruebas para comprobar el resultado antes de lanzarnos a hacer todo el trabajo. Igualmente, siempre será más recomendable una capa de pintura cuanto más delgada mejor.

Lo idóneo sería aplicar una capa de selladora, imprimación o fijador para asegurar el soporte y luego extender la pintura lo máximo posible para evitar acumulaciones o capas excesivamente gruesas.

Son habitualmente las zonas más propensas a cuartearse con el paso del tiempo.

COMO ARREGLARLO

Podemos encontrarnos frente a dos situaciones distintas. Vamos a dar soluciones distintas, porque no es lo mismo pintar sobre una pintura cuarteada, que ver como nuestra pintura se cuartea mientras la vamos aplicando.

LA PINTURA SE CUARTEA AL PINTAR

Si vemos que a medida que extendemos la pintura, ésta se empieza cuartear pararemos inmediatamente el trabajo. Seguramente estemos utilizando una producto incompatible con la pintura que estamos tratando de cubrir.

Pueden estar sucediendo dos cosas: O bien los disolventes de la nueva pintura están afectando a la capa anterior, o bien la nueva pintura no agarra sobre la vieja capa.

En cualquiera de los dos casos la solución pasa por dar una capa intermedia que “selle” el contacto para evitar esa interacción. Podemos utilizar una imprimación para ello. Utilizaremos imprimación al agua preferiblemente. La imprimación “al disolvente” puede afectar igualmente a la capa anterior.

La imprimación al agua, por un lado evitará que los disolventes penetren en la capa previa, y por otro garantizará un perfecto agarre de la nueva pintura a la superficie.

En el caso de utilizar una imprimación “sintética” o al disolvente la emplearemos sin diluir. Si el trabajo requiere que la rebajemos diluyéndola nunca lo haremos con disolventes. En su lugar podemos utilizar Aguarrás (también conocido como trementina o esencia de trementina).

Es mucho menos agresivo que el disolvente y nos evitará problemas.

PINTAR SOBRE PINTURA CUARTEADA

Si nos enfrentamos a la reparación de una superficie en la que la pintura se ha cuarteado lo ideal es retirar esa capa de pintura tanto como sea posible.

Si se trata de una pared interior podemos ser algo más indulgentes, pero en hierro, madera o plástico (sobre todo el expuesto a la intemperie) hemos de ser muy meticulosos y retirar toda la pintura dañada.

PARED INTERIOR

En este caso comprobaremos si la pintura está bien sujeta a la pared. Utilizaremos una espátula para retirar toda aquella que esté suelta. Si las grietas son muy profundas (o dañamos la pared con la espátula) necesitaremos masillar todos los huecos y lijar para igualar la superficie.

Luego podremos pintar normalmente.

pintura cuarteada por exceso de manos
Si no saneamos el soporte, la pintura se degradará
principalmente por donde ya lo hizo antes

En caso de que queramos cubrir la pintura anterior pero no nos importe que la pared pueda tener algunos desperfectos podemos simplemente pintar encima. Lo recomendable sería utilizar un fijador para uniformar el soporte. Después pintaremos con una pintura de calidad.

Si es una pintura de calidad la mayor proporción de acrílico le dará una gran flexibilidad que evitará que las grietas se extiendan a la nueva capa.

HIERRO, MADERA O PLÁSTICO

En este caso, la propia naturaleza del material hace que la pintura no penetre en el soporte. El plástico y el metal son no-porosos, por lo que la pintura no se integra en el material.

En el caso de la madera, se trata de un material vivo. Absorbe humedad y puede dilatarse y contraerse libremente lo cual termina por “soltar” la capa de pintura.

En cualquiera de estos supuestos es preciso que tratemos de eliminar la mayor cantidad de pintura como sea posible antes de volver a pintar. Podemos utilizar una espátula metálica, una cuchilla, un cepillo de cerdas metálicas o una lija de grano grueso.

Si pintamos sin sanear la zona, la integridad de la nueva capa de pintura estará completamente en manos de la pintura anterior. No estará correctamente fijada al soporte y tenderá a reproducir las grietas de nuevo y a desprenderse.

CONCLUSIONES

Como en cualquier trabajo a veces pueden surgir dificultades inesperadas. Es un proceso de ensayo y error. Los profesionales aprendemos a lidiar con estas situaciones a base de enfrentarnos a ellas y probar distintas soluciones.

Es un fastidio cuando decides pintar por ti mism@ empezar a tener problemas de cualquier tipo, pero si somos meticulosos y tenemos información de calidad seremos capaces de solucionarlos.

Esa es nuestra labor. Normalmente pintar en casa es algo trabajoso pero sencillo. Pero cuando todo se tuerce hemos de ser conscientes de que estamos aportando un valor añadido a la situación.

Si solucionamos un problema como el cuarteado de la pintura, estaremos ahorrando más dinero que si no lo tuviésemos. Porque la mano de un profesional lógicamente añadiría un sobrecoste significativo en trabajos más complejos.

Nadie dijo que fuese fácil, pero es tremendamente satisfactorio pintar y además estar aprendiendo a lidiar con todas las dificultades. Seremos mejores pintores y estaremos más preparados para situaciones futuras.

¡Gracias por llegar hasta aquí!

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